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La nave Orion despega hacia la Luna
La NASA lanza la misión Artemis II, que hará un reconocimiento orbital del satélite la semana que viene. El cohete parte hacia el cosmos 57 años después del histórico vuelo del Apolo 11

La nave espacial Orion despegó a las 00.35 horas con la ignición del cohete que la impulsa. - NASA
La nave espacial Orion despegó a las 00.35 horas de esta madrugada en el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, en Florida (EEUU), y partió rumbo a la Luna en un viaje de diez días en el que dará dos vueltas alrededor de la Tierra antes de iniciar una travesía de cuatro días para orbitar en torno al satélite. Era la primera de las cuatro fechas en las que era posible el despegue, en el que alcanzó los 40.000 km/h.
La misión, bautizada como Artemis II, parte 57 años después del histórico viaje del Apolo 11 que permitió en 1969 que Neil Armstrong y Buzz Aldrin fueran los primeros hombres en pisar la Luna, algo que han hecho desde entonces otros diez.
No lo hará ninguno de los tripulantes de Orion, el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch, la primera mujer que va a viajar a la Luna, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, ya que se prevé que la nave orbite a una distancia de 7.400 km.
Los tripulantes llegaron al complejo espacial a las 14.14 hora local, cuatro horas antes del momento señalado para el despegue.
Antes, realizaron en el Centro Espacial Kennedy la caminata que “cada astronauta de la NASA ha hecho desde la misión de Apolo 7 en 1968” y, antes de subir a la nave, hicieron una parada final en el llamado Cuarto Blanco, “un ambiente limpio y controlado” en el que el equipo técnico verificó que todos los sistemas estaban listos para el lanzamiento.
Poco antes, apenas dos horas antes del lanzamiento, los técnicos de la NASA tuvieron que resolver un “problema” relacionado con las comunicaciones que, de haber persistido, habría impedido el lanzamiento de la nave. “Los ingenieros resolvieron un problema con el hardware (aparatos) que comunica el sistema de terminación de vuelo y que habría impedido enviar una señal para destruir el cohete si se hubiese desviado de su ruta durante el ascenso, para proteger la seguridad pública”, indicó la agencia espacial estadounidense.
Durante unos minutos, el equipo del Eastern Range de la Fuerza Espacial de EEUU (Space Force) había advertido de que la condición del lanzamiento era no go, es decir, que las condiciones no eran aptas para el despegue, aunque en ningún momento se interrumpió la cuenta regresiva para el despegue. Para entonces ya había comenzado el proceso de repostaje del cohete Artemis II con los 2,6 millones de litros de combustible, en este caso hidrógeno y oxígeno líquidos superfríos.