SUCESOS PENAS
El celador que asesinó a once ancianos en Olot, Joan Vila, de 61 años, se cambia de sexo y está en el módulo femenino
Joan Vila, de Olot, fue condenado a 127 años de prisión por los crímenes || El proceso no implica modificación en la pena

Imagen de archivo de Joan Vila durante el juicido de 2013.
El conocido como celador de Olot (Girona), Joan Vila, que cumple 127 años de prisión en el centro penitenciario Puig de les Basses por asesinar a once ancianos en la residencia La Caritat, inició hace más de un año un proceso de transición a mujer y, desde hace unos meses, está en el módulo femenino.
Vila, de 61 años, que ya detalló durante el juicio en 2013 que era una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre, se ha inscrito como Aida en el registro y ha comenzado a hormonarse, tras comunicar hace más de un año al equipo de tratamiento de su módulo del centro penitenciario su voluntad de cambiar de sexo, según avanzó el Punt Avui.
Según fuentes próximas a Vila, no ha tenido ningún problema con el resto de reclusas tras ingresar en el nuevo módulo y, desde el departamento de Justicia, han señalado que los presos disponen de personal especializado en cuestiones de género para acompañar y asesorar.
Este proceso no implica modificación en la pena que cumple por los once delitos de asesinato que cometió entre agosto de 2009 y octubre de 2010. Desde su ingreso en prisión ese último año, no ha contado con permisos, aunque los ha pedido para salir a la calle, al igual que ha solicitado el tercer grado, frente a la oposición de fiscalía y abogados de la acusación.
Cuando hace más de un año comunicó su voluntad de cambiar de sexo, se inició la ampliación de la normativa que rige este tipo de situaciones, en la que los servicios de la prisión facilitan los trámites y la derivación al departamento de Salud, que valoró cualquier actuación sanitaria con plena autonomía.
Así, el equipo de tratamiento de su módulo (educadores, psicólogos y trabajadores sociales) inició una serie de charlas para confirmar la voluntad de tránsito a mujer y cuenta desde entonces con el acompañamiento de diversas entidades feministas, y se dio traslado a un módulo más pequeño, el de enfermería, para recibir una evaluación de los técnicos.