ENTREVISTA
Joan Orrit i Clotet, doctor y director de la Fundació Hospitalàries Sant Boi: «La salud mental es un tema de país»
El doctor Joan Orrit explica a SEGRE las características y el modelo de atención del Centre de Salut Mental Sant Lluís, en las antiguas instalaciones del Seminari Diocesà de La Seu d’Urgell, que abrirá en 2027

Joan Orrit i Clotet
¿Cuándo estará en funcionamiento el Centre de Salut Mental Sant Lluís en La Seu?
Está previsto para el primer trimestre de 2027, como un proyecto comunitario que atenderá a pacientes de Andorra y del Alt Pirineu. El objetivo es reforzar el posicionamiento del Alt Pirineu como centro de excelencia en salud mental, por lo que venimos a sumar y a colaborar con las instituciones y entidades que ya existen, para complementar la oferta de servicios y mejorar la accesibilidad de las personas.
¿Es importante estar lo más cerca de casa posible?
Evitar desplazamientos es clave. Por eso apostamos por que las personas puedan estar cerca de su familia y de su ámbito de referencia mientras reciben tratamiento.
¿Qué características tendrá el centro?
En un primera fase habrá 59 plazas de ingreso y en una segunda se llegará hasta un total de 97, incluida una llar residencia. Están dirigidas a salud mental, daños cerebral, diversidad funcional, adolescencia, psicogeriatría y cuidados paliativos. Además, contará con el espacio Àgora, abierto a la comunidad, al que se podrá acceder libremente y donde se podrá hablar con un terapeuta u otros pacientes para intercambiar experiencias y hacer actividades. Es un espacio muy importante para el empoderamiento de las personas y para su integración en la vida comunitaria.
¿Qué objetivos tienen?
Contribuir a que el Alt Pirineu sea un foco de referencia en docencia, asistencia e investigación en salud mental.
¿Qué tipo de modelo seguirán para el tratamiento de personas con un diagnóstico de salud mental?
Desde un pleno respeto a los derechos y la dignidad de las personas, de su autonomía de decisión, a sus voluntades y al trabajo conjunto. Trabajamos con el modelo de recuperación, haciendo partícipe a la persona y compartiendo las decisiones. Aquí nos basamos en itinerarios, que les ayudan a escoger su camino, como el deportivo, el artístico, el cultural, el laboral y el médico. Todos ellos tienen sus beneficios y llevan a dar capacidades, empoderamiento e integración.
¿Se ha dejado atrás la visión paternalista?
Ahora el trabajo es multidisciplinar, con un equipo que acompaña a la persona con un modelo que respeta sus voluntades y decisiones, minimizando al máximo posible las contenciones y garantizando sus capacidades, libertades y derechos.
¿Sigue habiendo un estigma en salud mental?
Trabajamos para erradicarlo, porque una sociedad democrática y ética no puede permitirse que lo haya, pero el reto aún lo tenemos. Percibimos una mejora en la sociedad y esto favorece que se pierda el miedo a pedir ayuda.
¿Aumentan los diagnósticos de salud mental?
La sociedad en la que vivimos no favorece el cultivo de la salud mental, que se ve amenazada por las tensiones, el estrés o el consumo de sustancias, entre otros factores. Pero debemos tener en cuenta de que 1 de cada 4 personas sufrirá algún tipo de diagnóstico de salud mental en el algún momento de su vida, por lo que debemos normalizarlo, porque nos puede pasar a cualquiera.
¿Faltan más recursos?
La voluntad política está, pero se debe hacer más, ya que solo representa el 4% del presupuesto de Salud y hay mucha necesidad. La salud mental es un tema importante de país.