Los directores de centros reivindican volver a la "cultura del esfuerzo"

Alumnes d’ESO a classe el primer dia de l’actual curs escolar. - FEDAC
El actual curso escolar ha estado marcado por la movilización de los docentes, con huelgas y manifestaciones que han acabado con un preacuerdo con el Gobierno. Sin embargo, no son los únicos miembros de la comunidad educativa que han levantado la voz.
La gran mayoría de directores de centros de Primaria y Secundaria de Lleida y de toda Catalunya han firmado un escrito remitido al presidente de la Generalitat, Salvador Illa; a la consejera de Educación, Esther Niubó; y a los grupos políticos del Parlament en el cual exigen cambios sustanciales en el funcionamiento actual del sistema educativo.
Lleida
Estado de emergencia educativa: directores de centros de Lleida exigen cambios en el sistema
Joan Martí Alegret
En el marco del "llamamiento urgente" lanzado por 1.343 direcciones de centros públicos de Catalunya, se ha puesto sobre la mesa un debate profundo que trasciende la simple gestión de recursos: la necesidad de recuperar los valores fundamentales del aprendizaje.
Bajo el epígrafe de "Valores en la educación de bienestar-aprendizaje", el colectivo de directores y directoras reclama un giro de timón para volver a situar el esfuerzo, la perseverancia y la autosuperación en el centro de la experiencia escolar.
Para las direcciones firmantes, el bienestar del alumno no es un concepto pasivo ni debe entenderse como la ausencia de retos. Al contrario, el manifiesto sostiene que disfrutar del aprendizaje está estrechamente ligado a la satisfacción que genera superar dificultades.
Según el documento enviado al Presidente Salvador Illa y a la Consejera Esther Niubó, recuperar la cultura del esfuerzo es "fundamental para garantizar el bienestar emocional, la autoestima y el crecimiento integral del alumno". Este enfoque sugiere que el éxito educativo del sistema depende de la capacidad de los niños y jóvenes para afrontar los retos con resiliencia.
Esta demanda no nace del vacío, sino de un diagnóstico preocupante sobre el estado actual de la enseñanza. Las direcciones vinculan directamente la pérdida de estos valores con la bajada de los resultados educativos constatada en las últimas pruebas PISA 2022, donde Catalunya ha obtenido unos de los peores resultados del Estado, especialmente en matemáticas y ciencias.
Para revertir esta situación de "emergencia", el colectivo considera que hace falta un currículo mejor concretado, elaborado por profesorado con experiencia en las aulas, que fomente la responsabilidad individual.
Un de los puntos más innovadores de la propuesta es el llamamiento a la corresponsabilidad de las familias. Las direcciones piden al Departamento de Educación que se impulsen programas de formación integral para los padres y madres, desde la etapa de educación infantil (guardería) hasta la secundaria.
El objetivo es ofrecer herramientas prácticas para educar en el respeto, la empatía y los límites, garantizando que la cultura del esfuerzo se consolide de manera coherente tanto en la escuela como en casa.
"Sin una acción coordinada entre ambos entornos, el bienestar del alumno queda comprometido", advierten los profesionales.
Esta reclamación de valores se enmarca en una petición más amplia de dignificación de la educación pública. Las direcciones recuerdan que para transmitir estos valores hace falta un sistema estable, protegido por un "pacto de país" que evite la improvisación y los cambios políticos constantes.
También exigen que el presupuesto alcance finalmente el 6% del PIB, tal como marca la Ley de Educación de Catalunya (LEC), para poder implementar estas transformaciones con garantías.
En definitiva, el manifiesto de las 1.343 direcciones envía un mensaje claro: la mejora del sistema no solo pasa por más inversión o mejores infraestructuras, sino por un compromiso colectivo con la exigencia y la superación personal.
El colectivo espera un compromiso ejecutivo antes del 19 de junio para empezar a trabajar en este nuevo modelo que vuelva a hacer de la escuela catalana un referente de calidad y valores.