Gregorio Luri, filósofo y pedagogo: «El ser humano es adicto a la tecnología desde siempre»
Afirma que la inteligencia artificial "nunca podrá reemplazar la educación humana"

Gregorio Luri, filósofo y pedagogo. - CARLOS MIRA
¿Cómo debe responder la educación a la inteligencia artificial?
No podemos decir “no” a las tecnologías en la escuela. El ser humano siempre ha acudido a las prótesis: somos animales tecnológicos, adictos desde siempre. Son prótesis antropológicas, desde las gafas al smartphone. Lo que no es imaginable es prescindir de la tecnología. Es absurdo pensar que, si la suprimimos en las aulas, desaparecerá la ansiedad de los estudiantes. Ahora bien, lo que estos hacen en su hogar es otra cosa.
¿Entonces, la educación en IA empieza en casa?
Como en todo. Se suele decir que los padres han dimitido, pero ahora mismo está ocurriendo exactamente lo contrario. Nunca se han preocupado más que ahora por las cuestiones de la crianza. Lo que está pasando es que lo hacen desde la ansiedad y la angustia. La llegada y la divulgación de la IA será útil para las personas formadas, poseedoras de suficiente léxico y redes de conceptos relacionables.
Lo que nos conduce de nuevo a la escuela.
La IA nunca podrá reemplazar la educación humana, con un maestro como guía y facilitador. Los fundamentos que sustentarán el futuro, junto con herramientas como la disciplina y una visión humana, son aportados por la educación. El futuro de la humanidad está en el aula, no en Silicon Valley. Lo que ha hecho un especial daño a la escuela es el discurso de que, como en el futuro todo va a cambiar, tenemos que cambiar también toda la escuela.
¿Cuáles serían las claves para una buena educación?
Hay cuatro puntos que son determinantes. El juego, la libertad de los niños al aire libre. La amistad, las relaciones sociales curan. La higiene del sueño, es algo que no se puede negociar. Y añadiría diez minutos de lectura conjunta diaria.
¿La IA puede llegar a crear desigualdad entre los niños?
La llegada de la IA será útil para personas formadas, pero agravará las diferencias con quienes no tengan léxico ni conceptos previos. Si no sabemos qué preguntar ni cómo afinar nuestras preguntas, ni Google ni la inteligencia artificial nos servirán de gran cosa, excepto para hacer cosas sin importancia.
¿El mundo va demasiado rápido?
Los niños necesitan tiempo para jugar, aburrirse y explorar: eso también es educación. Si un niño no juega, algo grave está fallando.