TECNOLOGÍA
Un consorcio capta 11,6 millones de la UE para fabricar un motor espacial en Lleida
Cuatro firmas punteras en tecnología aeronáutica, defensa y materiales avanzados

Imagen de una de las pruebas del motor Arcos, en cuya mejora está trabajando el consorcio, en las instalaciones de Pangea en Alguaire. - PANGEA PROPULSIÓN
Cuatro empresas punteras a escala internacional en tecnología aeroespacial, defensa e ingeniería de materiales críticos se han aliado en el consorcio MERLIn para desarrollar y probar en Alguaire el primer motor espacial de tipo aerospike, un innovador propulsor para cohetes espaciales de mayor potencia y prestaciones y menor consumo que los actuales.
Cuatro firmas punteras del sector tecnológico han captado 11,6 millones de fondos del PTE (Plan Tecnológico Espacial), una iniciativa de los ministerios de Ciencia y de Defensa y de la AEE (Agencia Espacial Española), para construir un innovador motor de propulsión de cohetes espaciales, en lo que supone la primera inversión de calado en tecnología aerosespacial que se va a desarrollar en el aeropuerto de Alguaire.
Se trata de Pangea Propulsion, una start-up barcelonesa que también opera en la constelación Airbus de Toulouse y que se encarga del diseño y la integración de los componentes del motor; de ITP Aero, una de las principales firmas españolas del ámbito de la defensa y la tecnología aeronáutica, participada por Indra; Sener, vasca como la anterior, centrada en la ingeniería y que destaca por su trabajo en esos dos misos ámbitos, además de en energía y movilidad, y Aenium Engineering, una firma de Valladolid dedicada al diseño y la construcción de componentes metalúrgicos de precisión con técnicas de manufactura aditiva.
Las cuatro empresas integran el consorcio que está desarrollando el proyecto MERLIn (Motor Eficiente y Reutilizable para Lanzadores Internacionales), cuyos trabajos de montaje y ensayos en banco está desarrollando Pangea Propulsion en sus instalaciones del aeropuerto de Alguaire, donde, salvo sorpresa, se pondrá a prueba el motor espacial en un plazo máximo de dos años.
Pangea, que ya tiene cien trabajadores y colaboradores, está ampliando sus instalaciones de pruebas en el complejo aéreo del Segrià, donde prevé inaugurar a corto plazo una nueva nave industrial de ensamblaje y fabricación de motores”para acelerar el desarrollo de sistemas de propulsión”, explicaron fuentes de la empresa.
El artefacto que están desarrollando es, tras el Demo P1 (2021) y el Arcos (2023), el tercer prototipo de motor aerospike de Pangea, un sistema de elevada eficiencia (un 15% superior a la de los motores actuales) y prestaciones (carga un 30% más) que funciona con metano y oxígeno líquido. Los ingenieros de la start-up barcelonesa han sido los primeros del mundo en dar forma a un concepto de motor reutilizable teorizado por la NASA hace 60 años.
El apoyo de las instituciones al proyecto, que se perfila como la primera actuación para crear un polo de desarrollo tecnológico del ámbito aerospacial similar al alemán de Lampoldshausen en torno al aeropuerto de Alguaire, parece claro: los fondos captados del PTE, alimentado con los Next Generation, supone más del 10% del programa, y a esa cantidad se le añaden otros dos millones aportados por la Generalitat a través de Avança, en brazo inversor de la conselleria de Empresa. Pangea completa la financiación con una ronda de inversores de 23 millones de euros.