ENTREVISTA
Isabel del Arco, doctora en psicopedagogía: «El reto es hacer partícipes a los alumnos en las clases»
La profesora y doctora en psicopedagogía explica a SEGRE cómo ve la adopción de la IA en las aulas de la universidad y cómo debe moverse esta institución

Isabel del Arco - SANTI IGLESIAS
Dicen que los alumnos cada vez llegan peor a la Universidad: con menos atención y más dispersos. ¿Coincide con esta percepción?
Sí, los estudiantes han cambiado en la última década. De hecho, un estudio de las universidades catalanas muestra un preocupante aumento del absentismo tras la pandemia. Vivimos en la sociedad de la inmediatez y las redes sociales afectan a su salud mental; ya les cuesta mantener la atención media hora. Como profesores, debemos asumir esta realidad y adaptarnos. Si faltan a clase es porque creen que el contenido tradicional es prescindible y pueden encontrarlo en cualquier parte. El reto es romper la monotonía, hacerlos partícipes y demostrarles que asistir a clase aporta un valor añadido.
¿Es la universidad lo suficientemente ágil para afrontar este cambio?
La universidad es una macroorganización muy lenta. Históricamente, las reformas curriculares nos han llevado hasta una década de trabajo. Sin embargo, con la llegada de la Inteligencia Artificial (IA) no tenemos ese margen: o reaccionamos rápido o nos superará. El profesorado debe formarse urgentemente.
¿Peligra el papel de la universidad si los alumnos prefieren consultar a la IA antes que a un profesor?
Si mantenemos el modelo actual, sí. Hoy la gran mayoría de los estudiantes ya usa la IA para sintetizar apuntes, resolver casos prácticos o incluso recrear cómo seran los examenes. Si no transformamos las aulas en espacios de reflexión, pensamiento crítico y discernimiento de la información, el sistema quedará totalmente caduco.
¿Algunas medidas concretas?
Debemos orientar la docencia hacia debates reflexivos vinculados a la vida real y potenciar seminarios reducidos con un enfoque multidisciplinar. Cooperar entre distintas áreas, como la comunicación y la educación, enriquece enormemente las clases. No hay soluciones mágicas, pero la clave no es prohibir la IA, sino integrarla en nuestro método.
Usted ha logrado que no haya absentismo en clase.
Para mí es vital conectar la teoría con la realidad práctica. Tras ser vicerrectora y notar el cambio en las aulas, abandoné la clase magistral y apliqué la metodología del flipped classroom (clase inversa). Los alumnos buscan el fundamento teórico fuera del aula y con el método que sea y en clase resolvemos retos reales trabajando en grupos que simulan “pequeñas escuelas”. Al ver el vínculo directo con su futuro profesional, el aburrimiento desaparece. Es un aprendizaje bidireccional donde yo también aprendo de sus enfoques. Trabajando así, he logrado tener cero absentismo.